Los habituales ya sabeis que no acostumbro a las clásicas y periódicas reflexiones sobre productos de Apple especialmente frecuentes tras las keynotes de Steve Jobs. Hay muchos otros lugares especializados y otros blogueros más cualificados que yo para esto. Este humilde corral, aun siendo la casa de un pollo maquero, es más propio para otros menesteres. Sucede que, pese a todo, dada la controversia y diversidad de opiniones que está produciendo este nuevo producto, entre comentario y comentario que hago en cada blog estoy dejando mi opinión sesgada y distribuida como si de un cluster de bases de datos se tratase (toma fricazo). Acabo de escribir una de esas opiniones en un comentario a un post en el blog de mi amigo Juanpol y, en vista del ladrillazo que le he soltado al pobre Juan y de la extensión del comentario, he decidido publicarlo aquí también por ser muy representativo de todo lo que opino sobre el MacBook Air. Y bueno, así me quedo tranquilo de una vez por todas. O a lo mejor no
Quizá esa sea la lectura que hay que hacer para dar con la explicación del por qué de este modelo. Mirandolo así, no lo veo tan mal, pero… es un equipo para unos casos tan concretos que… no se, yo es que no lo veo. Ya se que hay a quien le va a venir de perillas, pero no me parece un grupo tan importante de usuarios como para hacer un modelo específico. Está claro que, siguiendo esa filosofía, no es un ordenador pensado para ser tu único ordenador. Generalmente el dueño de un MB Air tendrá otro al que le falten menos cosas, y en el que hará las tareas más de toda la vida. Eso, unido a su precio, hace una selección muy importante de potenciales compradores. Otra cosa es que, como es habitual entre nosotros los maqueros, acabe en muchas manos por mero capricho (como dices tú, Juan), fetichismo, fanatismo o lo que sea.
Ahora bien, salvando lo que se supone que le han quitado para darle ese toque “ultraportable especializado”, hay otros detalles que sigo pensando que son carencias que debe sacrificar el usuario del Air para conseguir esa “ultraportabilidad”, y francamente me parecen innegociables como usuario. Un usuario de (llamemosle) “gran movilidad” puede sacrificar puertos usb, puertos firewire o unidad óptica. Pero yo me refiero con esto a cosas como la memoria RAM soldada en la placa base y la imposibilidad de extraer algo tan ordinario como la batería o el disco duro sin abrir el ordenador y, como es de esperar, perdiendo la garantía si no quieres evitar mandarlo al SAT.
En fin, que nos ha salido un modelo que hará correr muchos ríos de tinta y muchos streams de bytes. El tiempo siempre es quien dice lo que hay. Apple a veces ha dado el campanazo con productos como el iPod (en varias ocasiones), el iPhone, o algunos de sus equipos, pero también ha sido capaz de lo contrario con el Newton o el G4 Cube. Lo que está claro es que sólo se equivoca el que se arriesga, y en eso le dan el baño al resto.
Saludos, y perdona Juan por el ladrillo.

