Lo de los nombres de los futbolistas es una cuestión que siempre ha traído cola. Ahora, a bote pronto, se me ocurren casos como los de Cuaresma, Kaká, Mertesacker, Buffon, Gattuso, Bastos, Elano, Torrado, Guardado, Maicon, o incluso otros más clásicos como Penev, Amarilla, Wanchope, Puñal, Descarga, Webó, Marica, Nicolitta… que han sido motivos de bromas alguna vez que otra. Esto se puede comprobar en el Mundial, el escaparate del fútbol por excelencia, y donde uno de los productores de nombres raros por excelencia siempre fue Brasil.
En el primer partido de Alemania pudimos comprobar cómo en un país con el pasado del germano, el único jugador negro que había se llamaba Cacau, y la cosa tiene más miga si pensamos que se jugó en Sudáfrica. Pero lo más simpático para mí fue ayer, en el Brasil – Corea del Norte. El locutor del partido nos regaló frases como:
- “Luís Fabiano se apoya en Elano”
- “Maicon buscaba a Elano” (claro, ¿qué esperabas, Manu Carreño?)
- “Tanto Elano como Robinho van para dentro” (ésta capturada por @J0se)
Así que, si conoceis a algún chaval que está jugando al fútbol, recomendadle que tenga cuidado con el nombre que se pone en la camiseta. No vaya a ser que acabe siendo las risas de medio mundo.
“Más vale el buen nombre que las muchas riquezas.”
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) Escritor español.
Audio: “Quiero tu nombre olvidar” – Carmen Linares
Foto: Gracias a han Soete en Flickr – Licencia CC



