Como ya es habitual en mi forma de celebrar aniversarios, me he dado cuenta tarde de que he cumplido mi primer año en Twitter. Comenzó todo el pasado 7 de febrero de 2007 con un simple y escueto twitt que decía “Trabajando”. En todo este tiempo he pasado por la novedad inicial, el momento de crisis de “pero pa qué sirve esto?” y una etapa actual en la que estoy bastante animado, claro que sin llegar al nivel de @mmoroca. Recuerdo que en un momento llegué a crear mi himno twittero. Es lo que tiene ser yo, que a veces se te va la cabeza.
Más información: Estadísticas de mi twitter
Hoy está siendo un día curioso y atípico en mí (quien dice en mi, dice también re sostenido, que no estoy muy afinado en este momento). No es que sea nada del otro mundo, pero son sensaciones que no tenía hace tiempo. Es la ley de la vida moderna. Inicialmente tu vida como estudiante es agobiante, estresada y dura, pero hasta que no te haces mayor, no te das cuenta de que realmente lo duro está por venir. Poco a poco la toma de decisiones te va encauzando la vida en una u otra dirección, las obligaciones te acorralan, el trabajo se adueña de buena parte de tu vida, y cuando te das cuenta… casi nunca haces lo que quieres, sino lo que puedes. Algo de esto hablaba ayer con mi amiga Ángela durante un momento de la conversación, pero creo que ella no lo sabía
He hecho una buena acción en mi casa. Algo interesada, pero buena acción al fin y al cabo. Me encanta la paz y la tranquilidad. Mi cuerpo no tolera nada bien los gritos, bullicios, discusiones y movidas varias desde hace un tiempo. Ya tengo mi buena dosis de estrés en el trabajo y en los problemas que nos trae gratis la propia vida. Sin embargo, en mi casa siempre hay conversaciones entre habitaciones, televisiones de fondo, ring de teléfonos móviles y fijos a volúmenes infernales, el zumbido del portero automático, mi perro se pica con los perros vecinos por la supremacía del ladrido en el portal… Así que hoy he decidido que ya está bien. He cogido la Vespa y me he plantado en El Corte Inglés en busca de una solución. La buena obra ha consistido en la donación a mi hogar familiar de un teléfono inalámbrico de dos terminales. Por una parte es una buena obra porque aporto intimidad a mis familiares en sus conversaciones, pero por otra parte es una obra interesada porque me legitima a prohibir que se hable por teléfono en mi presencia. No me malentendais, no soy un protestón. Me refiero a esas conversaciones a bocinazos que suelen tener las madres entre ellas. Comienzan a un nivel más bien fuerte, y a los pocos minutos se van animando llegando a niveles de comentarista de partido de fútbol en la radio. Eso, unido a que suelen ser cotilleos vanales… me ponen enfermo. Así que nada, tras años de quejas he optado por comprar la mejoría de mi salud mental.
Por otra parte, he colaborado subiendo a casa una mesa nueva, me he comprometido a desmontar otra mesa mañana, … Me parece que me estoy volviendo un ser demasiado social. Los lectores habituales del blog estarán flipando: en no se cuanto tiempo que lleva esto abierto, estoy escribiendo por primera vez un post contando mi vida por la cara y sin venir a cuento. Igual es mi reciente aficionamiento al mate, o yo que se. A saber…
Como este blog tiene tantísimo tráfico, visitas y usuarios fieles, he decidido implementar una serie de mejoras. Algunas no las he nombrado explicitamente, por lo que las enumero todas:
- Ahora podemos suscribirnos a los comentarios para saber si alguien ha respondido en algún post concreto en el que ya hayamos comentado o simplemente tengamos curiosidad por el tema. Cada vez que estos suceda recibiremos un email, y tenemos la posibilidad de darnos de baja de los anuncios de ese post cuando queramos.
- Bajo cada post hay un botón para imprimir una versión más light del mismo. Así ahorramos tinta y podemos llevarnos lo que ahí se diga a otro lugar que no tenga conexión, vete a saber con qué oscuros motivos.
- También bajo cada post hay un minisistema de votación. Esto no tengo ni idea de para qué lo he puesto, pero si de vez en cuando le dais… al menos tendré una idea de la aceptación y el contenido que más os gusta.
- En la página principal, sobre la sidebar, hay un chismito para hacerte una foto con tu webcam. Es una oportunidad única en la vida para salir en la portada de El Pollo Matutino.
Por cierto, se me hace bastante extraño escribir estas cosas para un público casi inexistente (no os molesteis) y en mayoría inconstante y callado, pero… se supone que los blogs personales no se escriben con el fin de que te lean, sino con el propiamente dicho de escribir. Me despido no sin antes agradecer vuestra atención a los que os pasais por aquí, y recordaros que en El Pollo Matutino trabajamos siempre por su bienestar.