"Odio a Ramoncín y los Kentucky Fried Chicken"
El Pollo Matutino

Así desaparecí de Google Reader sin saberlo

Esta historia no tiene gracia, ninguna. Realmente no tiene ni puñetera gracia. Es lo que se suele catalogar dentro del nutrido género de las faenas, jodiendas y putadas. Gracias a Google, esta entrada de un blog, y mi inocencia por creer en ambos, me he llevado unos pocos días sin que la gran mayoría de mis “followers” pudieran leer mis entradas compartidas. El motivo por el que escribo esto es para que no le pase a nadie más, o si le ha pasado a alguien más sepa como deshacer el lío.

Resulta que cuando Google publicó esa maravilla del desastre que es Buzz, fui uno de los millones de idiotas que lo probó porque se supone que una empresa de ese prestigio y solvencia hace productos útiles, y no amenazas al más puro estilo de los piratas informáticos que, por si alguien no lo sabe aún, no son los que se bajan cosas sin pagar. No hace falta que me ponga a explicar el atropello en que consistía Buzz para la privacidad y la salud mental de los usuarios, así que como imaginareis no dudé en seguir los pasos del post mencionado más arriba para salir del círculo vicioso. Craso error.

Resumo para no liar más: si bloqueas a un usuario en Buzz para evitar que a través de él se propague información tuya de forma involuntaria para ambos, debes saber que también lo estás bloqueando en Google Reader, por lo que tus contactos suscritos dejaran de recibir tus compartidos y no te darás ni cuenta.

Afortunadamente, mi amigo @jmayoralas estaba en mi misma situación y se había dado cuenta de que algo iba mal, poniendome en la pista hasta que me he dado cuenta de la causa. Para solucionarlo he tenido que desbloquear a estos usuarios uno a uno, algo que no era tan inmediato de llevar a cabo porque sólo me ha sido posible realizarlo recorriendo mi lista de gente que sigo (que es casi igual) y desbloquearlos uno a uno (pulsando en “options”).

En definitiva, que me he llevado (creo que) una semana y pico compartiendo en Google Reader para nada y me he dado cuenta de pura casualidad. Y pensar que esta gente tiene acceso a nuestras cuentas de correo (GMail), ubicación (Latitude), gustos (buscador Google, DNS Google), cuentas bancarias (Adsense, Paypal),…

Entradas relacionadas:

  1. Interfaz superchula para Google Images
  2. Feliz cumpleaños, Google
  3. Google y su cable submarino