Mi MacBookCuando me compré mi MacBook de primera generación, allá por Julio de 2006, fue un auténtico ejercicio de valor y confianza en Apple. Acababa de salir al mercado, era uno de los primeros modelos Intel en un ecosistema aún demasiado apegado a los PowerPC, y llovían por Internet las quejas de usuarios acerca del calentamiento, carcasas que se tornaban amarillentas o se resquebrajaban, problemas en la pantalla… y para colmo era mi primer Mac. Aún así, y una vez ha pasado el tiempo, estoy muy contento y satisfecho con él y con mi cambio de plataforma. En cualquier caso, en más de año y medio que ha transcurrido, las necesidades evolucionan y llegó el momento de mejorar lo que en aquel momento pudo permitirse mi economía.

De esta forma, lo que inicialmente era un MacBook Core (sin 2) Duo a 2.0 GHz, con 1 GB de RAM y un disco de 80 GB, empezó a quedarse corto especialmente en la capacidad del disco duro. Pues nada, tras un tiempo valorando las posibilidades y esperando un buen momento, me dio el impulso el pasado lunes. Después de valorar opciones me decanté por la compra por internet, y con Alternate en particular. Decidí ampliar la memoria de paso, pues nunca está de más, y así aprovecho los gatos de envío para más cosas. Al final, ese “para más cosas” se convirtió en cajas de discos externos, pendrives, etc…, pero eso no es lo que quiero contar hoy. Por si alguien necesita hacer un upgrade a su MacBook y no lo sabe, os dejo los detalles que hay que tener en cuenta. Se supone que todo esto que digo es válido también para los Mac Minis.

  • Memoria: Es importante tener en cuenta que disponemos de dos ranuras para sus correspondientes dos módulos de memoria. Por la arquitectura de la placa base, Apple recomienda que siempre tengamos ocupados los dos bancos con sus dos módulos de memoria, a ser posible idénticos. Estos módulos de memoria deben ser DDR2 a 667 MHz (PC2 - 5300). Tienen 200 pines y funcionan con una tensión aproximada de 1.8 V. Por cierto, estamos hablando de memoria del tipo SO-DIMM, que es más estrecha y delgada que la habitualmente usada en equipos de sobremesa. Mi elección fue de dos módulos de la marca Kingston, de 1 GB cada uno.
  • Mi memoria
  • Disco duro: Los discos duros que usan normalmente los portatiles, y también en el caso del MacBook y MacMini, son de 2.5 pulgadas. En concreto, estos discos son Serial ATA. Yo he optado por uno Hitachi de 160 GB.
  • Mi disco

Todo sea dicho, el pedido lo realicé el lunes a las 20:30 y lo tenía en casa el miércoles a las 16. Todo venía en perfecto estado, bien embalado y en un tiempo bastante interesante. Ayer por la tarde noche fue el momento de la operación. Primero reemplacé los módulos de memoria, que era lo más simple de todo. Reinicié y fueron detectados perfectamente por Leopard. Yo reinicié la PRAM antes de encender, y es algo que se suele recomendar tras un cambio de hardware.

Una vez me aseguré de que todo estaba en orden con la memoria, apagué y reemplacé el disco duro. La instalación de Leopard fue sin novedad, y ya hay por ahí diversos lugares donde explican bastante bien el proceso. En cualquier caso, recuerdo que el disco nuevo está sin formatear, por lo que cuando el programa de instalación pregunta dónde queremos instalar, no saldrá en la lista de opciones hasta que no iniciemos desde este mismo entorno la utilidad de discos y hagamos el formateo de rigor. Por último, y no por ello lo menos largo, acepté el inicio del asistente de migraciones para importar mi usuario del disco duro antiguo y todo su “equipaje”. Pensando en esto, y en Time Machine, compré en el mismo pedido una caja usb para meter dentro el disco duro original. Enchufé la caja y seleccioné en el asistente de migraciones que quería migrar desde “un volumen en este sistema”. A continuación selecciono mi usuario, marco todas las casillas para que importe todo, y me limito a esperar. Como diría Queen: “It’s a kind of magic“. Cuando se terminó la importación, reinicié y resulta que tenía el ordenador exactamente igual que antes del cambio de disco, pero con un disco duro más grande. Es increíble con qué transparencia recuperas todo: aplicaciones, configuraciones de las mismas, configuración de tu red, documentos, wallpapapers,… todo.

El remate de la faena fue actualizar el sistema y listo. Todo ha ido perfectamente y por suerte sin ningún contratiempo.

NOTA IMPORTANTE: Además de las que comento, podrían haber otras limitaciones en cuanto a los componentes que son compataibles con tu MacBook, y estas especificaciones podrían variar según cuándo fue fabricado. En última instancia siempre hay que dirigirse a las especificaciones oficiales de Apple. Yo no me hago responsable de lo que puedas romper.

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