Es digna de elogio la labor de Samuel con sus screencast de cara a los switchers y, por qué no decirlo, a los que ya no lo somos tanto. Yo era de los que tenía el Quicksilver instalado con el propósito de “algún día” ponerme a investigarlo un poco. Había oido halar mucho de él, pero ya sabemos lo que pasa cuando el tiempo libre es un bien ajeno.
Hace un par de días encontré el momento de ver el screencast de Quicksilver y desde antes de la mitad ya estaba deseando que acabara para poder probar lo que ya sabía que se puede hacer, jejeje. Muy recomendable.
Amigos, pollos, maqueros… el pitufo funciona !!! Tras mes y medio desde que lo tengo, con mis limitaciones de tiempo libre disponible para poder ocuparme de él, con la ayuda de algún amigo, y tras haberme convertido en un auténtico tecno-chatarrero, estoy en disposición de decir que he conseguido arrancarlo.

A ver, recapitulo un poco aunque por mucho que me esfuerce no voy a consegur transmitir mis penurias tal y como las sufrí. Me hago con un PowerMac G3 BW rev B en eBay. Venía sin disco duro, pero se supone que lo demás completo y en orden. Cual no es mi sorpresa cuando le pincho un disco duro y no dice ni pescado frito. Si le unimos esto a mi inexperiencia tratando con macs averiados, y menos aún antiguos, estaba un poco preocupado. Mi amigo Pedro (una vez más, muchas gracias) me donó la tarjeta de video original que traía su pitufo. Resulta que el mío venía con una S3 vieja y lenta, y además averiada. Ya teníamos la imágen, pero poco más. Un icono poco explícito me indicaba que la cosa no iba bien, pero eso ya lo sabía. Después de reiniciar la PRAM y lo que no es la PRAM, descubro que el módulo de memoria PC100 de 256 MB venía mal. Rebusco en mi arsenal y consigo reunir cuatro módulos PC100 de 128, que me hacen sumar los 512 MB que por ahora tengo montados.
Una vez hecho esto, consigo que arranque. Pocas veces ver una manzanita gris y mordida en la pantalla me ha hecho tan feliz. Ahora tan sólo me quedaba la instalación. He instalado un MacOS 10.4 “Tiger” en un viejo disco duro de 13 GB. Pese a lo pobre de mi configuración (PPC G3 350 MHz), resulta que arranca y funciona de una forma razonablemente buena. Este post lo escribo desde él. Esto es algo maravilloso de los Mac. Un ordenador del 99 corre la última versión disponible del sistema operativo (tras actualizar, la 10.4.8) sin dejar de ser usable. Me encanta, eso sí que es hacer las cosas bien y con cabeza.
Ya contaré un poco más conforme vaya evolucionando la situación y disponga de tiempo para ello.