Estaba la otra tarde en mi casa viendo una de las películas de la Nueva Generación de Star Trek cuando me saltó una chispa en el cerebro. Al ver cómo se establecen enlaces de comunicaciones entre naves pensé que cómo es posible que con lo avanzadas que están las tecnologías no se le haya ocurrido a nadie normalizar un sistema de intercomunicación de vehículos. De esta forma podríamos decirle a nuestro coche que inicie una comunicación con el vehículo de delante o detrás (quizá en caso de duda sería interesante un desplegable de matrículas y colores). En caso de que la “llamada” fuese aceptada se establecería algo similar a una llamada telefónica con un sistema de manos libres, pero a través de señales de radio.
Si el manos libres de teléfonos es legal, no encuentro el motivo para que este sistema no lo fuera. Usando esta funcionalidad, que no creo que fuera muy cara de implementar, podríamos solucionar circunstancias como… un coche lleva la puerta mal cerrada o le vemos algún problema, una minicaravana de varios coches que van de viaje a un lugar nuevo pueden intercambiar opiniones sobre la ruta a seguir, hacer amigos, avisar de un repentino banco de niebla, y seguro que a vosotros se os ocurre muchas otras cosas.
Ya, ya lo se. Como un cencerro, sí.
Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.
Groucho Marx
Ya han pasado más de 20 días desde que mi PC falleció. Si hace tan sólo tres meses me hubiesen dicho que iba a estar sin PC y me iba a dar igual, no lo habría creído. Bueno, no es que me de igual, sino que además estoy muy contento con mi mac. En tan sólo un par de días me hice con el software que uso en el día a día, y todo él gratuito o incluído con el ordenador. Estoy seguro de que si me hubiese puesto a buscar expresamente un arsenal de programas para uso diverso estaría aún mejor surtido, pero no soy uno de esos usuarios compulsivos que flipan con eso. A mi me gusta más tener mis pocos programas fieles que no me compliquen la vida. Quizá me venga de mi pasado con windows, que con tanto instalar cosas se ponía como un trapo sucio.

Ahora que como usuario me estoy afianzando, creo que ha llegado la hora de adentrarme en la programación bajo Mac OS X. Como informático que soy, el tema profesional me puede. Hace un par de días tuve mi primer contacto con Xcode y tiene muy buena pinta. La apuesta de Apple por ofrecer gratuítamente un “mega” entorno de desarrollo es algo que los desarrolladores de software agradecemos enormemente y que revierte al fin y al cabo en el bien de la plataforma. Estoy decidido a desenpolvar mis conocimientos de objetive-c que, por mi devenir profesional, están un poco en desuso.
Quien sabe, igual acabo publicando en el blog algún que otro programilla freeware de mi cosecha…